Literatura de terror (II): Lovecraft

La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido.

En esta entrada de Literatura de terror vamos a conocer a un escritor de terror muy especial: Lovecraft.

¿Qué tenía de especial, entre tantos autores, la obra de Lovecraft? Ahora os lo explico, Howard Phillips Lovecraft revolucionó el género del terror al crear un subgénero de este: el horror cósmico.

A pesar de su nombre, la obra de Lovecraft está más cercana a la fantasía que a la ciencia ficción. El adjetivo «cósmico» se debe a un asunto de escala. La idea central en la obra de Lovecraft es la insignificancia de la humanidad, indigna siquiera de ser una nota al pie de página para algunos de los poderosos seres que pueblan el vasto universo imaginado por el autor.
En este sentido podemos decir que obra de Lovecraft sirve de antítesis al antropocentrismo del Renacimiento.

Esto no es óbice para que el horror a menor escala tenga también un lugar entre los relatos de Lovecraft. Sirvan de ejemplo, monstruos como los Gules (bestias necrófagas) y los Profundos (criaturas anfibias con rasgos de pez y sapo), estos monstruos sirven para ofrecer una amenaza más inmediata, y cercana, a la humanidad.

Otro tema recurrente en la obra de Lovecraft es la corrupción tanto de mente como de cuerpo. Si se dan ciertas condiciones, un humano puede convertirse en Gul o Profundo. Algunos relatos versan de estas hórridas transformaciones, una tradición que algunos han venido a llamar horror corporal. En el mundo del cine, el mayor ejemplo de esta tradición es el director y guionista David Cronenberg, que ha hecho de este particular tipo de horror su sello personal.
Mi relato favorito de Lovecraft es El modelo de Pickman, que precisamente pertenece a esta categoría.

Por otro lado, tenemos la corrupción de la mente. Aún más intrínseca en la obra de este autor. Cuando un mero humano vislumbra siquiera un fragmento de la colosal magnitud del cosmos y como de insignificante es en realidad en comparación a seres de naturaleza, a todos los efectos, divina como los Primigenios (entre los que se encuentra el emblemático Cthulhu) o los Dioses Exteriores su mente, no preparada para asimilar tal verdad, se quiebra.

La fragilidad de la cordura humana está siempre presente en la obra de Lovecraft. Sin embargo, al mismo tiempo, también lo está la curiosidad. Los personajes de sus historias a menudo no pueden evitar ir deshilando el ovillo de secretos y enigmas, incluso cuando el riesgo fatal resulta obvio.

H._P._Lovecraft_June_1934
Fotografía de Lovecraft hecha en 1934.

Lovecraft utiliza la primera persona, pues sus relatos de manera frecuente tienen un carácter epistolar o son los registros de un diario. Los protagonistas ideados por Lovecraft, salvo algunas excepciones, no suelen ser memorables y su función principal es la de dar voz a los horrores que aguardan a la humanidad y la inevitable condenación de la misma.

Algunos de los antagonistas más recurrentes son los acólitos o sectarios, humanos seducidos por el poder que otorgan los Primigenios y Dioses Exteriores a cambio de adoración y servidumbre. Un factor alienante en el lector moderno es que los sectarios que describe Lovecraft tienden a ser latinos, negros o de raza mixta.
A pesar de los prejuicios racistas que el autor pudiera tener, en mi opinión, no están tan acentuados en la trama como para perjudicar el disfrute del lector. Aunque a fin último esto queda a discreción de cada uno.

El horror cósmico de Lovecraft ha influenciado a muchos autores que cultivan el terror, tanto coetáneos como posteriores a él. Stephen King, por ejemplo, ha usado elementos de los mitos creados por Lovecraft. Significativamente, en el relato Crouch End donde se menciona a la perversa diosa de la fertilidad Shub Niggurath.

En la lejana Japón, dos dibujantes de cómic japonés (manga) destacan por tomar influencias del escritor de Providence: Kentaro Miura (i.e. Berserk) y, de forma más directa, Junji Ito, este último muy conocido por sus historietas cortas de terror (a destacar, Uzumaki).

A Lovecraft también se le ha dado homenaje en otros medios. Metallica tiene una pieza instrumental llamada The Call of Ktulu (por el relato La llamada de Cthulhu) y en los videojuegos: el mítico videojuego Quake (id Software), el primer videojuego de disparos en usar gráficos 3D reales, tenía por jefe (¿jefa?) final a Shub Niggurath.

Por no hablar de los numerosos juegos de mesa basados en su mitología. Lovecraft está más en boga que nunca. Su legado en el género del terror es indiscutible.

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3 comentarios en “Literatura de terror (II): Lovecraft

  1. Cristina de la Torre

    Vale. Y ahora es cuando me matas por no haber leído nada de este genio.
    Lo sé, lo sé… de verdad que está presente en la carpeta de mi cerebro llamada “Próximas lecturas”, pero es que Lovecraft me da cierto respeto y quiero empezar por algo que sea coherente. Sin embargo, cada vez que pregunto por qué libro debería empezar, nadie ha sabido contestarme con argumentos. Así que ya me dirás.

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      1. Es que creó todo un subgénero del terror. Y un tipo de monstruo para acabar con todos los monstruos. Muchos novelistas de terror son deudores de Lovecraft, diría que junto con Poe es el autor de terror que más ha influenciado a otros escritores.

        Su estilo es peculiar. Es, dicho con pocas palabras, la suma del terror y la filosofía. Puede llegar a ser bastante deprimente porque una conclusión constante de sus historias es que la humanidad es insignificante y todas nuestras obras son en vano.

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