Cine de terror (IV): Déjame entrar

Tengo doce años. Pero he tenido doce desde hace mucho tiempo.

dejameentrar2008
Esta entrada de Cine de terror iba a llegar más tarde o más temprano, la entrada en la que os hablo de mi película de terror favorita, en realidad mi película favorita a secas: Déjame entrar (2008).

Déjame entrar es una historia de vampiros que en cierto modo resulta refrescante por su tratamiento clásico de estos monstruos chupasangres, ¿no es una deliciosa ironía?

El título hace referencia a un aspecto presente en el folclore de estos monstruos, esto es, que no pueden entrar en un lugar a menos que un humano los invite a pasar. Asimismo, en esta película los vampiros son cazadores nocturnos, los rayos del sol les queman hasta producirles la muerte definitiva.

Hay una historia de amor, sí; de hecho, es uno de los ejes centrales de la película, pero bastante pura. Hay más amistad que relación romántica entre el protagonista humano y la protagonista vampiresa. En ningún modo esto idiotiza a los personajes y ambos tienen problemas y caracterización más allá del vínculo que comparten. Esta película no es en absoluto el desastre sin frenos que es la franquicia de Crepúsculo.

Esta película es mucho más que un film de terror no sólo tiene monstruos y sangre sino también el ya mencionado romance y no poco de drama. Me gustaría aprovechar para señalar que así debería ser con toda buena historia, el género que se le da a una película (o novela, ya que estamos) es, en mi opinión, una mera etiqueta del elemento que predomina más en la historia.

Déjame entrar nos narra la historia de Oskar un chico de doce años que sufre abusos en el colegio por parte de algunos de sus compañeros, lo que ahora llamaríamos, recurriendo al inglés, bullying. Oskar, que no tiene muchos amigos y con profesores indiferentes a su problema, fantasea con matar a los niños que lo maltratan. Su vida es un calvario hasta que una noche conoce a una chica que dice también tener doce años, Eli.
Pero Eli no es una chica normal, sino un vampiro que ha tenido doce años durante mucho tiempo (me encanta esa frase de la película). Surje entre ellos una bonita historia de amistad y amor. Eli, siendo una criatura experimentada, trata de ser una especie de mentora para Oskar instándole a devolver el golpe y metiéndole algo de valor. Y hasta aquí cuento para no incurrir en spoilers.

La película está basada en la novela del autor sueco John Ajvide LindqvistLåt den rätte komma in (que se traduciría como “deja que el justo entre“). Novela que leí después de ver la película (y que también me encantó), por lo que estoy en una posición privilegiada para responder a la inevitable pregunta: ¿es mejor el libro que la película?
Pues os diré que sí y que no. Siempre me ha parecido una chorrada el testimonio habitual de la gente de que los libros siempre superan a las películas. Son diferentes formatos. La novela desarrolla mucho más a los personajes, y los personajes secundarios están mucho más explorados en el libro pero es que un libro tiene mucho más tiempo para hacerlo que una película.
Dicho esto, recomiendo ambas. Película y novela harán las delicias de los aficionados al género.

Déjame entrar es una película de ritmo sosegado pero apropiado para la historia que se narra, aunque soy consciente de que esto puede echar para atrás a algunos. La trama avanza con cada escena y eso es lo vital en el lenguaje del cine, no todas las películas tienen que ser trepidantes viajes de adrenalina para eso tenemos las de acción y aventuras y algunos thrillers.

Los niños actores Kåre HedebrantLina Leandersson, que interpretan a Oskar y Eli respectivamente, ofrecen ambos interpretaciones tan convincentes como emotivas. Destacar también la actuación de Per Ragnar que interpreta a Håkan, el sirviente humano de Eli. Notable como transmite gran variedad de emociones incluso en sus silencios (cualidad interpretativa a menudo infravalorada, en mi humilde opinión).
No hay mejor forma que completar un vampiro que dándole un sirviente. Del mismo modo que Drácula tenía a Renfield, Eli tiene a Håkan.

Como punto negativo, sólo puedo decir que a veces la banda sonora suena demasiado afectada en algunas escenas pero por lo demás la música es buena.

La escena de la piscina en el tercer acto es una de las mejores escenas que he visto jamás en el cine de terror. Con una terrible belleza que ojalá tuviesen todas las películas de terror en su clímax.

En España la película ha sido distribuida en dvd por Karma Films. Una edición que cuenta con la opción de verla comentada por el director Tomas Alfredson y el autor de la novela original que además es quién adaptó a guión su propia novela. Muy interesante. El dvd está a un precio muy asequible.

El aficionado al terror que aún no la tenga en su videoteca ya tarda en adquirirla.

En sólo dos años, se estrenó el remake americano. Que cambia los fríos parajes de Suecia por los igualmente fríos parajes de Nuevo México. Es una película buena, aunque en mi opinión el original sigue siendo superior. El remake es un relato más visceral y menos sutil. Queda como alternativa. Yo tengo las dos, pero es que sencillamente me encanta la historia y tengo que tener todo lo que se ha hecho sobre ella. Estoy así de loco.

En serio, id corriendo a ver Déjame entrar. ¡Ya!

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3 comentarios en “Cine de terror (IV): Déjame entrar

  1. Normalmente los libros son mejores, ejemplos: La última legión, El perfume y con respecto a esta película, recuerdo haberla visto hace unos años y cada vez que la ponen la vuelco a ver porque me parece espléndida. Cuestión que se te pasa por alto, creo, cuando Oskar le pregunta a Eli si quiere ser su novia ella le responde que “no soy una niña”aunque no sé si sería Spoiler…

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    1. A mí me parece una tontería lo de decir que los libros son siempre mejores que las películas, es algo que sostiene mucha gente, desde el baremo de conocer más a los personajes obviamente los libros va a ser siempre mejores tienen más tiempo para desarrollarlos y puedes meterte en la cabeza de éstos. Pero eso es como decir que un pez nada mejor que un gato. Una comparación completamente injusta.

      Diferentes medios, diferentes puntos fuertes y débiles.

      Otra cosa es que objetivamente la película sea una mala adaptación. Puede haber muchos motivos para esto.

      En la película el completo significado de “no soy una niña” se explora poco o nada, y uno asume que se refiere a que es una vampiresa. En la novela tiene más enjundia el tema y no te haré spoiler si aún no la has leído.

      Le gusta a 1 persona

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