Monstruopedia (X): Oni

Rodeándote, rodeándote. El pájaro está en la jaula.
¿Cuándo saldrá fuera,
en la noche o en la madrugada?
La grulla y la rana resbalaron.
¿Quién está detrás de ti ahora?

—Canción infantil del juego japonés «Kagome, kagome» (“Rodeándote, rodeándote”)

El Oni es quizá el yokai más famoso del folclore japonés. Oni puede traducirse como «ogro» o «demonio», y, ciertamente, su aspecto recuerda al ogro o al troll de mitologías occidentales.

La apariencia de un Oni es la de un hombre de gran tamaño y musculatura, la boca llena de colmillos y con garras en manos y pies en lugar de uñas. A menudo tienen un número anormal de ojos y dedos, como, por ejemplo, tres ojos y seis dedos en cada mano. Asimismo, el color de piel de los Oni es variado, puede haber Oni de piel rosa, azul, negra, roja o verde, siendo este último color el más común. Sobre su cabeza tenía cuernos que añadían el toque demoníaco a su apariencia de ogro.
Los Oni son, además, velludos y desaliñados; vestidos sólo con una piel de tigre a modo de taparrabos.

oni_by_jfoliveras-d8gen4o
Oni por JFoliveras bajo licencia Creative Commons 3.0

Un Oni suele estar armado con una robusta maza de hierro, o acero, con pinchos llamada «kanabo» (arma que, por otro lado, formaba parte del arsenal de samuráis y guerreros en el japón feudal). «Oni ni kanabo» es una expresión japonesa que de forma literal significa «ogro con garrote» y cuyo verdadero significado sería «tan fuerte como puede serlo». La lección es que un hombre fuerte con la herramienta apropiada tiene una ventaja doble.

Los Oni eran rivales a temer. Si eran desmembrados en batalla, podían recolocarse los miembros cortados y éstos volvían a ser funcionales.
Los Oni, pese a no estar faltos de astucia e inteligencia, sucumben con facilidad a sus más bajos instintos; ya sea dar rienda suelta a su glotonería con copiosos banquetes o a su lujuria secuestrando mujeres humanas.
La comida favorita de un Oni es la carne humana y aunque es primitivo por naturaleza podía adoptar la forma de un hombre atractivo cuando residía en ciudades. Y no estaban limitados a andar sobre la tierra, los Oni también podían volar. De hecho, otra forma que podían adoptar era la de una nube negra.

Los Oni eran asociados con la guerra, la muerte y la enfermedad. Nada les gustaba más que provocar caos y desorden.

Para expulsar la presencia de un Oni hay ciertos rituales como el «Oni-yarachi» que consiste en arrojar guisantes secos en cuatro direcciones diferentes para confundir a la criatura. En general, y de acuerdo a las leyendas, la mejor forma de eludir con éxito a los Oni era sorprenderlos haciendo lo inesperado.
En una historia unas mujeres huían en una barca de un Oni. El Oni empezó a beberse el río, atrayendo la barca a su lado. Las mujeres, entonces, levantan sus quimonos y les enseñan su partes íntimas al Oni. Tan inesperado gesto hace reír al Oni que escupe las aguas del río a golpe de carcajada y las mujeres llegan a salvo hasta la otra orilla.

oni_painting___thorns_by_dark_emissary
Oni Painting – Thorns por Dark-Emisary bajo licencia Creative Commons 3.0

Los Oni no siempre se han caracterizado de forma negativa, sirva de ejemplo el cuento infantil Naita Aka Oni (El ogro rojo que lloró) del escritor Hamada Hirosuke:
Erase una vez, un ogro rojo y otro azul. El ogro rojo quería hacerse amigo de los niños de una aldea cercana, así que para ello puso un cartel frente a su casa que rezaba lo siguiente: «Hogar de un amable ogro. Todos son bienvenidos. Hay té y pasteles ricos para quien quiera.»
Pero nadie vino. El ogro rojo estaba confuso, triste y enfadado e incluso arrancó en su desesperación el cartel que había puesto, exclamando:
—Esto es inútil.
Conmovido por los sentimientos de su amigo, el ogro azul le dijo:
—Escucha, tengo un plan.
El plan del ogro azul era ingenioso. Harían una farsa en el que él asustaría a los niños de la aldea y el ogro rojo acudiría para “rescatarlos”, quedando como un héroe.
El plan fue todo un éxito, cuando el ogro rojo “espantó” al ogro azul, se hizo muy popular con los niños y todos vinieron a jugar con él. 
Después de todo un día de diversión y juegos, el ogro rojo volvió a su casa y encontró una carta del ogro azul que decía:
«Mi querido ogro rojo, si los aldeanos descubrieran que eres amigo del malvado ogro azul no dejarían a sus hijos jugar contigo, por eso he de marcharme. Por favor, vive feliz con los niños. Adiós. Firmado: el ogro azul.»
El ogro rojo lloró desconsoladamente porque su mejor amigo se había ido.
El ogro rojo y el ogro azul jamás volvieron a verse.

*

Una historia muy bonita, ¿verdad?
Continuando con los Oni en el mundo infantil, el juego «Kagome, kagome» es una suerte de pilla pilla japonés que consiste en que el niño que se la lleva hace de Oni y se pone en el centro con los ojos tapados o vendados mientras los otros niños le dan vueltas cogidos de la mano y cantando la canción que abre este artículo. Si una vez que se detienen, el niño que hace de Oni puede adivinar con éxito la identidad del niño que está detrás suya entonces será ese niño el siguiente Oni.

Cerraré el artículo con una curiosidad y es que sí que hay mujeres Oni. Éstas estaban representadas en las obras de teatro de máscaras japonesas con las máscaras hannya, palabra que significa «sabiduría»,  las cuales muestran un rostro demoníaco con dos cuernos, colmillos y un ceño fruncido en un gesto de ira o disgusto. En esas obras de teatro una mujer que se enfadase mucho podía convertirse en ogresa. No se sabe con certeza por qué las máscaras de ogresa reciben el nombre de «sabiduría», hay dos teorías al respecto: una sostiene que se debe a que el primer artesano que las hizo era muy respetado por su pericia en la talla de máscaras, mientras que la segunda teoría señala que el nombre hace referencia a que las mujeres de las obras de teatro de máscaras se transforman en ogresas al descubrir algo que las molesta, como una infidelidad. Al tomar conocimiento de algo que antes no conocían se vuelven más… sabias.

Las mujeres Oni, como sus contrapartidas masculinas, pueden tomar el aspecto de bellas humanas. Son diferentes a los Oni en que prefieren la sutileza a la fuerza bruta, sus colmillos son dorados y se las asocia a las serpientes.

Anuncios

3 comentarios en “Monstruopedia (X): Oni

    1. Es posible, a Guillermo del Toro le gusta la cultura japonesa y el anime (algo evidente viendo «Pacific Rim» en su filmografía).

      Hay que cuidarse de la ira de una mujer. Ja, ja. En general los monstruos femeninos suelen ser más astutos y los masculinos tienden a ser más brutos. Aunque hay excepciones, en la demonología judeocristiana el íncubo es igual de sutil y artero que la súcubo.

      Le gusta a 1 persona

      1. Heroína Escarlata

        Sí que estás puesto en monstruos de distintas culturas… 😛
        Es cierto lo que dices de Guillermo del Toro y “Pacific Rim”, pero Hellboy, aunque él la adaptó al cine, empezó siendo un personaje de cómic, y por ahí he estado leyendo que se basa en personajes de distintas mitologías (es curioso, a veces, que en mitologías tan lejanas unas de otras, tengan seres y dioses tan similares).

        Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s