Hablemos de terror (I): Menos es más

Una vez me preguntaron qué creía que era lo más inquietante que podías ver en pantalla y mi respuesta fue: «una puerta abierta».
—Christopher Lee

Bienvenidos a esta nueva sección del blog, en la que hablaré del género que tanto amo y me apasiona; de forma global, sin hacer una reseña a una obra particular. Así que, sin más dilación, hablemos de terror.

Hace algún tiempo, un amigo me dijo que consideraba que las historias de terror eran malas porque sólo consistían en gente dando vueltas de un lado a otro tratando de evitar a un monstruo o un asesino. Obviando que su definición fuese simplista, y que no todas las historias de terror vayan de eso, me hizo pensar.

359569_matsuemon_jason
Jason por Matsuemon bajo licencia Creative Commons 3.0

Mis películas de terror favoritas son mucho más que simples películas de terror. Déjame entrar no es sólo una película de terror de vampiros, es una historia de amistad y amor, de crecer, de soledad, etcétera. Tiene muchos matices. Cisne negro, lo mismo, no es sólo un film de terror psicológico, es una relación disfuncional entre una hija y su madre, dudas, auto-desprecio, envidia, deseo… de nuevo, muchos matices.

¿Significa eso que el terror es un género menor como muchos críticos parecen pensar? A fin de cuentas, las dos obras que he mencionado tienen bastante de drama, un género que sí está bien considerado. ¿Al tener un terror más diluido y mezclado con el drama son mejores que cintas de terror más puristas? A esa pregunta respondería que sí y sin embargo también añadiría que eso no tiene por qué hacer del terror un género menor, menos importante.

A mí me gusta la cebolla un montón y rara vez, o nunca, he comido sólo cebolla. Y no diría que por el mero hecho de que me la coma en hamburguesas o ensaladas me gusta menos la cebolla. Con el terror me pasa lo mismo. Más allá de metáforas culinarias que me abren el apetito, tiene sentido. Veréis, no es que el drama sea el mejor género narrativo que enriquece cualquier otro género mezclándose con él. Nada de eso, la realidad es que todas, y digo TODAS, las historias son dramas por defecto. Pensadlo bien: una historia, ya sea una novela o una película, reducida a su mínima expresión no es ni más ni menos que un conflicto; personajes con problemas. Y eso, amigos, es la esencia del drama.

Los géneros son etiquetas, nada más. Etiquetas que indican qué elemento es el más frecuente en la historia. ¿Hay muchas risas en ella? Estamos ante una comedia. ¿El conflicto tiene lugar en un mundo de fantasía? Fantasía. ¿La historia tiene lugar en un futuro con tecnología más avanzada que la nuestra? Ciencia ficción.
Pero, claro, los géneros resultan problemáticos también. No son algo inamovible. Dependiendo de cuánto metas en la mezcla puedes tener un producto híbrido entre tus manos. Una historia de terror no se convierte en comedia de terror sólo porque sus personajes intercambien una anécdota graciosa o dos en los momentos de respiro o porque alguien cuente un chiste en una escena. No, una comedia de terror lo es porque hay bastantes elementos de terror y de comedia como para considerarla una historia de ambos géneros. Además es una cuestión de equilibrio, si metes demasiada comedia puede que la historia deje de ser terror.
Esto es un dolor de cabeza tremendo que se agrava por los prejuicios que hay entre la crítica. ¿Es el Silencio de los corderos un thriller con algunos elementos de terror? ¿O es una historia de terror con algunos elementos de thriller? Es una distinción importante, tanto que la adaptación al cine de la novela de Ed Harris es, hasta el momento, la única película de terror que ha ganado el Óscar a la mejor película. Gracias a su revestimiento de thriller. Yo estoy dispuesto a conceder que sea un thriller de terror, más o menos fifty-fifty. Del mismo que una comedia de terror es comedia y es a la vez es terror, más o menos fifty-fifty.

Ya que estamos con el tema de los thrillers, si me preguntáis a mí, el thriller y el terror son primos. Y ya dentro de los thrillers hay variantes que están directamente hermanadas con el terror. El llamado thriller psicológico y el terror psicológico no es que sean ya hermanos es que son hermanos gemelos que se tocan lujuriosamente bajo las sábanas, al estilo de Jaime y Cersei Lannister.
A menudo, el thriller psicológico no es más que un disfraz que los cineastas usan para evitar el estigma que tiene el terror en las ceremonias de premios. Leed más sobre ello en mi reseña de Cisne negro si aún no habéis leído esa entrada de Sangre de bote.

El terror se fortalece diluyéndose, aunque soy consciente de que suena irónico. Sin embargo, ¿no ganaría una obra de terror muchos enteros si te preocupase el destino de los personajes? Si los personajes te dan igual, vas a bostezar cuando el monstruo o asesino de turno esté tras sus talones. Desarrollar a los personajes consiste en darles carga dramática, darles preocupaciones mundanas.
Supongo que lo que quiero decir, aunque suene raro, es que quitar terror para añadir drama hace que las partes de terror sean más potentes. Pero lo que es en el cine, parece que hay miedo en no dar de inmediato al público lo que ha venido a buscar. Si has venido a ver al monstruo, ¿es de verdad una tomadura de pelo que éste tarde en aparecer?

387279_omegablack1631_skeleton-christ
Skeleton Christ por OmegaBlack1631 bajo licencia Creative Commons 3.0

Curiosamente tal estigma no existe en la literatura, o, al menos, no está presente de forma tan pronunciada. Cementerio de animales de Stephen King es más un drama familiar que otra cosa. Sí, hay un gato zombi (que al final resulta ser lo de menos) pero lo que es terror al uso sólo está presente en las últimas páginas. Sin embargo, casi todos los libros de King están juntos en la estantería de terror sin importar la cantidad de terror que tenga cada uno, aunque sea una mínima presencia de terror.
Si bien, sospecho que esto responde más a fines prácticos que otra cosa. ¿Dónde vas a buscar un libro de King si no en la estantería de terror? Si creo que hasta Dolores Claiborne (a.k.a. Eclipse total) un libro que es puro drama (sin gota alguna de terror) está en la estantería de terror, sólo porque su autor es Stephen King.

Más allá de estrategias comerciales y de los prejuicios de la crítica especializada, es cierto que el terror es de muy variada naturaleza y su presencia no siempre es evidente aunque haya malas obras que nos hagan olvidar esto. El terror no son sólo cosas tangibles, físicas, es algo que puede ser abstracto. Una estética narrativa, una forma de contar una determinada historia. Eso también me ha hecho reflexionar, ¿es posible tener una obra de terror sin nada sobrenatural? Sí, ya sé que estáis pensando: hay asesinos que no son sobrenaturales, Jason de Viernes 13 es más monstruo que humano pero los asesinos de la saga Scream bajo sus disfraces de fantasma son personas mundanas (algo chifladas, eso sí). De acuerdo, permitidme subir la apuesta: ¿es posible que una obra sea de terror sin que haya nada sobrenatural ni tampoco asesinos corrientes y molientes tras los personajes? Creo que os dejaré rumiar esto y yo mismo le daré al tarro, a ver qué conclusiones saco en una futura entrada de Hablemos de terror.

Anuncios

4 comentarios en “Hablemos de terror (I): Menos es más

  1. Heroína Escarlata

    El principal problema que veo al cine de terror es que, en general, se abusa de las trampas de los golpes de efecto, como la subida de volumen, una aparición repentina o elementos tétricos (una muñeca, un columpio que chirría, una casa vieja). A menudo siento que estoy viendo la misma película una y otra vez, en la que el niño pequeño ve cosas raras en la casa que sus padres acaban de comprar, los vecinos no existen o son muy sigilosos, y a pesar de suceder cosas inexplicables y aterradoras (unos murmullos por la noche, movimientos de objetos en la casa o presentaciones de personas que no han sido invitadas) no les da por salir pitando hasta que ocurre algo catastrófico. Cámbiese familia por grupo de amigos adolescentes, y fenómenos extraños por asesino, y tendremos el mismo resultado. Además, interpretar el terror es verdaderamente difícil. No empatizo con los personajes porque no me creo sus reacciones. El terror no es un chillido o fingir nerviosismo, el terror es una respiración ahogada, orinarse encima, marearse y perder el conocimiento, reflejar incredulidad ante la situación que se está viviendo, rezar con desesperación, ser incapaz de explicar lo que estás viviendo y llorar de pánico.

    ¿Terror sin nada sobrenatural ni asesinos? Yo pillé una noche la película “An american crime” sin saber de qué iba (cosa que ayudó mucho) y me dejó tocadísima. No está catalogada exactamente como terror, pero sí como thriller psicológico. Y no digo más por si no la has visto y te interesa 🙂

    Le gusta a 1 persona

    1. En la primerísima entrada que escribí en este blog precisamente hablaba mal de los recursos facilones que se usan hoy día en las películas de terror, entre ellos la infame subida de volumen. A veces el género tiene una mala fama justificada, aunque también es culpa de la gente que va a ver pelis que se sabe que van a ser malas sólo con el tráiler («Ouija», por ejemplo).
      Empatizar con los personajes es vital en casi todos los géneros (salvo quizá en algunas comedias), y doblemente en el terror. Como tú bien dices exige mucho en las actuaciones.

      Gracias por tomarte el tiempo de escribir, ¡y tan extensamente! 😉 Veré tu recomendación en cuanto pueda, encima veo que sale Ellen Paige y gusta como actúa, genial.

      Le gusta a 1 persona

  2. Buenas! Muy buen post.

    Con respecto a la última preguntas que haces, de si es posible el terror sin elementos sobrenaturales o slasher, mi respuesta sería que sí lo es. Hace poco vi, que por cierto me encantó, -En el bosque sobrevive- de Adam MacDonald. El horror lo pone un animal; el oso. Y tirando de animales se me viene a la cabeza “Tiburón”, “Cujo” o “Los pájaros” de Hitchcock … los animales dan para mucho.

    Luego hay otras cintas que no están clasificadas como terror pero debería; “Cuando todo está perdido”, “¡Viven!” o la reciente “Everest”. Todas ellas de supervivencia. El terror estaría mejor mirado si supiésemos entender que no solo hay que juzgar una película en función de si te dejará dormir por la noche o no.
    A mi personalmente me chirría cuando alguien dice “no me gustó nada, no da miedo”. Como si lo único que contara fuese el cuanto te asustó. ¿Y la trama?. ¿No somos capaces de ponernos el film “Lo imposible” y mientras lo vemos meternos en la piel de los protagonistas? Al fin y al cabo una peli trata de eso. Ves un trozo de la vida de alguien e intentas ponerte en sus zapatos; ¿Qué haría yo ante este obstáculo?, ¿Cómo actuaría ante esta situación?… De esta manera, aquellos que suspenden porque “no da miedo”, al final conseguirían soltar un “Qué horror!!”.

    Yo quiero entender que éste género no tiene la obligación de asustarnos a nosotros, sino mostrar el terror que vive alguien y compartirlo con nosotros. Y si lo hace bien, pues podemos decir que es una buena peli de terror.

    Pues nada, saludos y repito; buen post.

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias por pasarte y por tu extenso e interesante comentario, juancadizcine, me alegra que te haya gustado. He incorporado tu feedback en la segunda parte de este artículo. Los lectores mantenéis este blog dinámico y no puedo agradecer eso lo bastante. 🙂

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s