Hablemos de terror (V): La triple A

Dame la suficiente información para que pueda mentirme convincentemente.
—Stephen King

La entrada de hoy es algo que me sugirieron hacer, y yo me debo a mis lectores, por lo que he aquí un artículo sobre cómo escribir relatos de terror. O mejor dicho, la primera parte.

No soy un escritor famoso (aún) así que entiendo que algunos tengáis reservas, no me molesta. El escepticismo es bueno y yo siempre invito a que leáis mucho y de varios autores para contrastar. Y ese es el principio, leer mucho. De géneros variados, no sólo terror, pues nunca se sabe de dónde se puede tomar la inspiración y todo se puede volver siniestro con unas pinceladas de negrura.
Ya luego, sin abandonar aquello de leer mucho, escribir mucho. La escritura, como todo, es algo en lo que mejoras mientras más lo hagas.

Ahora que nos hemos quitado lo obvio del camino, vamos a lo interesante:

Quieres escribir un relato de terror. Bien, primero tienes que entender el género. Esto es un tema que puede alargarse lo indecible (si no fuera así no existiría esta sección de Sangre de Bote) pero en lo que respecta a crear narrativa de terror vamos a centrarnos en su estructura y decir que el terror tiene tres partes, lo que yo llamo la triple A:

  1. Atmósfera
  2. Angustia
  3. Anticipación

Por supuesto, estos tres conceptos están relacionados entre sí. No son elementos deslavazados.

Una atmósfera siniestra es algo vital en un relato de terror, debe intuirse que va a ocurrir algo malo. Para ello puedes servirte de los elementos estéticos y descripciones asociados con el terror como son edificios abandonados, cementerios, puertas que chirrían, etcétera.
Se ha de tener en cuenta que aunque la sangre y las vísceras puedan usarse en el terror, a menudo la sutileza es preferible a lo explícito. Por ejemplo, figuraos que vuestra historia de terror versa sobre desapariciones de niños. Puede ser tentador describir en todo lujo de detalles macabros el cadáver mutilado de un niño, pero preguntaos si no sería más efectivo que el protagonista de vuestro relato encontrase un juguete abandonado, roto. Los lectores de terror quieren asustarse y pueden atar cabos ellos solos. En fin último, el escritor de terror no puede competir con la imaginación individual de cada lector ya que éstos siempre van a imaginarse lo peor, si el escritor de terror peca de obvio puede resultar en decepción. ¡Menudo desperdicio! La imaginación del lector es la aliada del escritor de terror, más que para el autor de cualquier otro género.

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Foto realizada por Vincze Miklós

Mucha gente piensa que el género opuesto a la comedia es el drama, no es así. El terror es el auténtico reverso de la comedia.  El drama es el género por defecto de una historia, el no género si lo preferís. El terror, de todos los géneros narrativos, es el más cercano al drama.
Si queréis leer más sobre este tema lo desarrollo a conciencia en este artículo.
Los personajes de las buenas historias de terror ya vienen afectados de casa, antes de que la historia de terror tenga lugar. Ningún otro autor de género sabe esto mejor que Stephen King. La familia Creed de la novela Cementerio de animales  ya tenía problemas con la idea de la muerte y la enfermedad antes de que un cementerio embrujado y un gato zombi con mala leche entrasen en escena, ¿y qué decir del Resplandor? Jack Torrance tiene dificultades a la hora de enfrentarse a su alcoholismo y, además, pesa sobre su conciencia una paliza que le dio a su hijo, todo esto es anterior a que él y su familia tengan que pasar el invierno en un hotel maldito.
El terror es el género donde se denota la fragilidad de la humanidad. Si tu relato de terror no transmite angustia, desazón, melancolía… o como quieras llamarlo, eso significa que has fracasado. Vuelve a intentarlo.
Las historias de terror suelen acabar mal. Si acaban “bien”, entonces ha de ser una victoria pírrica; debe haber cambiado a peor al protagonista. El conocimiento de la existencia de los horrores cósmicos que aguardan en las estrellas termina por quebrar su mente o sus amigos han muerto y se siente culpable por no haberlos salvado… el protagonista, pese a haber vencido, ha acabado mal. La victoria debe saberle a ceniza en la boca.

Ahora hablemos de la anticipación, si haces bien las otras dos Aes (Atmósfera y Angustia) ésta debería salir con naturalidad. En la vida real, a menudo las cosas ocurren sin rima ni razón. No hay moraleja. El mundo de las historias es menos fortuito. Si mencionas que el protagonista de tu historia de terror tiene miedo a las serpientes, más te vale que eso tenga relevancia. Quizá una serpiente aparezca en algún momento del relato. O un monstruo parecido a una serpiente.
Eso no significa que no puedas jugar con la mente del lector, todo lo contrario, las anticipaciones también sirven para jugar con las expectativas del lector. Un buen giro final (twist ending) puede terminar de poner el broche de oro a un relato de terror. Eso sí, siempre debéis tener en cuenta que un buen final sorpresa debería haber dado alguna pista o señal de lo que va a ocurrir, no perceptible en una primera lectura pero debe estar ahí. El lector debe pensar: ¡Caray, no puedo creer que no lo viera venir!
Un final sorpresa malo, o final a la Shyamalan, no está cimentado en anticipaciones y el lector se sentirá estafado y pensará, con razón, que nos lo hemos sacado de la manga. Más vale no tener un giro sorpresa final que tomar el pelo.

Recapitulemos, los ingredientes de un relato de terror son: una ambientación oscura, un protagonista con una oscuridad interior a juego con la oscuridad que lo rodea y pistas por el camino sobre la naturaleza del mal que va a caer sobre él (o ella).

Esto es todo por ahora, en el siguiente artículo sobre cómo escribir relatos de terror aplicaremos esta teoría a la práctica, asimismo,  veremos los diferentes tipos de relatos de terror según su extensión, con sus limitaciones y ventajas.

Espero que os haya resultado ameno y útil, aficionados al  escalofrío, ¡hasta la próxima!

 

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13 comentarios en “Hablemos de terror (V): La triple A

  1. gracias por esta entrada!!! es tremendamente interesante!!, era exaactamente lo que me esperaba o más no creo que sea capaz de escribir un relato de terror pero está bien saber cómo hacerlo que era lo que quería. A ver como se aplica entonces la teoría a la práctica en la siguiente

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      1. Tengo a medio terminar una novela corta de ciencia ficción, pero me di cuenta hace tiempo de que antes de ponerse, hay que tener las ideas claras. Si no, no avanzarás 😉

        Por cierto, gracias por el cumplido 🙂

        Le gusta a 2 personas

  2. Interesante artículo. Siempre creí que el género de terror tenía más que ver con el cine negro o de suspense que cualquier otro, sin tener que estar contrapuesto, como tú bien dices, a la comedia.

    Me ha encantado eso del “final a la Shyamalan”, ha hecho mucho daño al género últimamente, parece que últimamente los guiones no pueden venderse si no hay un final chocante, tenga o no sentido narrativo con lo que hemos visto anteriormente.

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    1. Tengo ojeriza contra Shyamalan, no es ningún secreto.
      No te equivocas con lo de suspense si es thriller de misterio, ése es el primo hermano del terror. Hasta tal punto que es difícil en algunos casos determinar donde acaba el thriller y empieza el terror o viceversa. Piensa en El silencio de los corderos y en Se7en.

      Los finales chocantes están sobrestimados, las historias que acaban como tienen que acabar pueden ser muy satisfactorias incluso aunque sean predecibles hasta cierto punto.

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  3. Heroína Escarlata

    Pues si tu ingenio al idear historias para relatos y novelas es tan ameno y lúcido como tu forma de explicar cómo se escriben relatos de terror, no me extrañaría nada que algún día pudiera presumir y decir que “te conocía” antes de ser famoso 😛

    Bueno, ya en serio, no te quiero hacer ilusiones, porque francamente el mercado editorial está imposible, pero no todo el mundo, cuando se dispone a escribir, tiene las “normas” tan claras. Y contar con ello es ya un buen punto por tu parte 😉

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    1. Heroína, por favor, me voy a poner más colorado que tu pelo. 😛

      Las ilusiones ya las he visto derribadas antes, la clave no es sólo tener ilusión sino saber encontrarla una y otra vez cada vez que te la quiten. Del mundo editorial prefiero no decir nada, al menos públicamente. Dejémoslo en que hay mamoneo, aunque también entiendo que una editorial es una empresa.

      Lo que tengo que hacer es dejarme de tonterías y terminar de una maldita vez la novela de terror que quiero que sea mi primera obra, ya este año me he perdido el premio Minotauro. El 2017 no lo puedo dejar pasar también. Con antologías de relatos cortos no te comes nada, al menos al principio.

      Gracias por los ánimos. 😉

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  4. Seiduna

    Llevaba tiempo sin mirar Sangre de Bote, ¡y vaya lo que he encontrado! Dos articulazos sobre técnica de escribir. Aún no he leído el VI, pero desde ya te felicito por este texto. Muy fácil de entender y con una información muy buena.

    Siga así señó

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