4 pinturas macabras que no conocías

Caravaggio, Goya… sus pinturas eran sangrientas y perturbadoras, pero hermosas. Incluso el asesinato puede ser arte.
—Gustavo Acosta (Scream: The TV series)

El arte imita a la vida y la vida no puede entenderse sin la muerte. Dos lados de la misma moneda. Los humanos tememos la muerte pero al mismo tiempo nos causa asombro. Es el enigma definitivo y toda religión tiene su particular respuesta a qué ocurre cuando nuestros corazones dejan de latir. Esa fascinación y ese misterio alrededor de la muerte han encontrado su camino, también, en el arte.

Tomad mi mano (no literalmente, aún tengo necesidad de ella), y dejad que os guíe por esta lista de obras de arte que he confeccionado para vosotros, adictos al escalofrío: 4 pinturas macabras que (quizás) no conozcáis.

4. Saturno devorando a su hijo

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Detalle del cuadro de Peter Paul Rubens

Casi todo el mundo conoce el icónico cuadro de Franciso de Goya de esta misma escena de la mitología Grecorromana en la que el dios Saturno devora a uno de sus hijos, pero no tantos saben del cuadro de Rubens que le precedió. El estilo barroco del cuadro se recrea en la figura humana (i.e.: la musculatura, las articulaciones…) con un gran nivel de detalle. Los dos personajes del cuadro resultan muy expresivos: las facciones del niño están retorcidas por un dolor extremo, mientras que el anciano frunce el ceño en un gesto de rabia.

Saturno era una deidad de la cosecha y a menudo portaba como símbolo una hoz o guadaña. Como, de hecho, hace en este cuadro (en el detalle de este artículo sólo se ve parte de la pértiga de madera de la guadaña). Es probable que Saturno fuera una de las principales fuentes de inspiración para la posterior personificación de la muerte.

Este cuadro fue pintado en el año 1636 y actualmente se expone en el Museo del Prado.

3. Judith decapitando a Holofernes

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Artemisia Gentileschi pintó con frecuencia a personajes femeninos de la Biblia.

La escena de Judith decapitando a Holofernes fue un tema recurrente en la pintura desde el Renacimiento, así que hay muchos cuadros que la representan.

El más sangriento y crudo de todos ellos es, quizás, el pintado por Artemisia Gentileschi.

La pintora se inspiró en la versión de Caravaggio y vemos rasgos similares entre ambos cuadros, propios de la pintura barroca: el uso de claroscuros (contrastes pronunciados de luces y sombras) y gran naturalismo (búsqueda de realismo).

Sin embargo, el óleo de Gentileschi tiene personalidad propia. En el cuadro de Caravaggio, pese a que se percibe naturalismo, es de un barroco temprano y aún arrastra algo de la idealización de la pintura renacentista. La decapitación parece realizarse sin esfuerzo. No es así en la interpretación de Gentileschi, en la que Judith necesita la ayuda de su doncella para someter a Holofernes y el degüello es más sucio.

Este cuadro se completó entre los años 1614 y 1620 y se expone en el Museo Nazionale di Capodimonte (Nápoles). Hay una copia, pintada también por Gentileschi, en la Galería Uffizi (Florencia).

2. Pinturas preparatorias de Théodore Géricault

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El pintor empezó su colección con buen pie.

Nos trasladamos ahora al siglo XIX y a la pintura romántica. En este lugar de la lista no pongo un cuadro único, sino toda una serie de ellos.
El pintor francés Théodore Géricault, pese a su corta vida (murió con 32 años), pintó uno de los óleos más emblemáticos de la pintura del Romanticismo: La balsa de la Medusa. Nada que ver con la mujer con serpientes en la cabeza, sino la dramática historia de los supervivientes del naufragio de la fragata Medusa.

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Das la mano y te agarran todo el brazo.

Géricault era un artista meticuloso y hacía muchos estudios preliminares antes de enfrentarse a la tarea de pintar sus ambiciosos cuadros. Como preparación para La balsa de la Medusa, Géricault empezó a hacer estudios de miembros y cabezas cortadas de cadáveres que se almacenaban en la morgue local.

 En inicio, Géricault sólo pretendía hacer bocetos de las diferentes partes del cuerpo. Sin embargo, pronto quedó tan fascinado por sus objetos de estudio que el artista decidió hacer pinturas de cabezas, manos y pies humanos. A veces apilados, a modo de bodegones macabros.

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Los colores que la piel putrefacta adquiría fascinaban al pintor francés.

El pintor Théodore Géricault encontró belleza en los miembros amputados y las cabezas seccionadas. Mostró especial interés en las diferentes coloraciones que tomaba el cuerpo humano a medida que se iba pudriendo.

 ¿Un tema demasiado truculento para la pintura? Puede ser. Pero la técnica de Géricault se volvió excepcional, y adquirió un conocimiento profundo de la anatomía humana.

Algunos de estos siniestros cuadros de anatomía se hallan en el Instituto de Arte de Chicago.

1. Figura con carne

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Ideal para asustar a las visitas.

Finalmente, llegamos al primer puesto de esta lista de arte macabro. Coloco en este lugar a la obra de arte más reciente de esta selección. No sé a vosotros, fans del terror, pero a mí me resulta fantasmagórica al extremo: Figura con carne de Francis Bacon.

Se dice que cuando el Papa Inocencio X contempló el retrato que le había hecho Velázquez exclamó: «troppo vero» (demasiado veraz). ¿Qué habría dicho aquel Papa de haber podido ver la versión de ese mismo retrato que haría el irlandés Francis Bacon tres siglos más tarde?
Puedo aventurar algo así como «Oh, Dios mío, que alguien la cubra, ¡por favor!»

Francis Bacon, nacido en Dublín, no sólo se inspiró en antiguos maestros como Velázquez o Rembrandt sino que su obra también recibió influencia de Pablo Picasso y el movimiento Surrealista.

El Papa está dibujado con una mueca grotesca, su piel pintada en un blanco que parece ser engullido por el fondo negro. Todo ello suma la apariencia perturbadora de un alma en pena. Dos piezas de una res abierta en canal flanquean al Papa. Esto trae reminiscencias del tema vanitas: temática presente en algunas pinturas del Barroco sobre la fragilidad de la vida; los pintores ponían objetos como calaveras o fruta podrida junto al retratado.

Asimismo, el contraste entre la iluminación del personaje y la res abierta en canal frente al fondo negro recuerda al claroscuro barroco.

Una curiosidad cinéfila que atañe a este cuadro: en la película Batman (1989), hay una escena en la que el Joker (interpretado por Jack Nicholson) irrumpe en un museo. Sus secuaces y él se dedican a vandalizar las obras de arte. No obstante, cuando su segundo al mando va a rajar Figura con carne; el Joker lo detiene y le dice: «Este me gusta, Bob, déjalo.»

Sin duda, un criminal trastornado como el Joker se vio reflejado en la perversidad de un cuadro tan macabro como Figura con carne.

Esta pintura surrealista se expone en el Instituto de Arte de Chicago.

Esto es todo por ahora, adictos al escalofrío, espero que os haya resultado interesante el artículo. La siguiente entrada será una reseña de Cine de terror.
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¡Hasta la próxima!

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7 comentarios en “4 pinturas macabras que no conocías

    1. Gracias. 😉 ¿Qué puedo decir? Las listas atraen muchas visitas. No me preguntes por qué pero parece ser que a la gente les gusta ver cosas numeradas. Además, esta sección sólo tenía el artículo de H. R. Giger y eso era inaceptable.

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  1. Lo que más me gustó de la galería Uffizi fueron los flamencos por este estilo tan impresionante, en todo el sentido de la palabra. Es más, recuerdo el impacto de Judith decapitando a Holofernes, que no me lo esperaba tan grande, justo después de una sala que estaba en reformas allá por 2013.

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    1. Con la atención al detalle que tiene el arte barroco, lo raro sería que no fueran cuadros enormes. Si tu lienzo es más pequeño, ello te limita a la hora de añadir matices.
      Aún con todo, a veces incluso son más grandes de lo que uno podría esperar, lo cual sumado a la violencia de la temática de algunos cuadros llega a impresionar bastante.

      Le gusta a 1 persona

  2. que buena entrada!!!!, no me avergüenza decir que no conocía ninguno y me atrevo a añadir uno que da bastante miedito, el Ixión de Ribera, tanto que se cuenta que Jacopa Van Uffel , la mujer del mercader flamenco que lo adquirío, quedó tan horrorizada que dio a luz a un niño deforme.

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  3. Sir Beltxi

    El cuadro de Saturno devorando a su hijo me ha fascinado siempre y además de ser decorativo, es genial para espantar a las visitas… No conocía el cuadro de Bacon, pero me hago fan desde ya. Me lo parece a mi, o en la parte superior de las piezas de carne hay unas figuras?? Tendré que verlo con mas detalle…

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    1. Además esa versión de Saturno devorando a su hijo también viene bien para mostrar el amor por los niños que tiene uno.
      Sobre Figura con carne no sabría qué decirte, Beltxi, yo diría que simplemente es parte de la textura del techo. Pero quién sabe… sólo le falta tener las figuras que dices para terminar de aterrorizar del todo.

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